Un repaso sobre el calentamiento global
- COLIN Consultoria

- 12 mar 2025
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Recientemente, a finales de marzo, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) lanzó el último Informe de Síntesis sobre Cambio Climático 2023, sacando a la luz las pérdidas y daños causados por el cambio climático global. Una vez más, se emitieron alertas sobre las consecuencias irreversibles de la acción del hombre sobre el calentamiento global, en particular, en cuanto a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) derivadas de la quema de combustibles fósiles, el uso de energía, el uso del suelo, el estilo de vida, los patrones de consumo y los patrones de producción, que fueron señalados como factores del aumento de la temperatura del planeta en 1,1°C, en comparación con los niveles preindustriales (anteriores a 1900).
Las alertas sobre tales riesgos y externalidades están rutinariamente en el discurso de expertos de la academia, de gobiernos y de ONGs. El "llamado a la acción" de la Red del Pacto Mundial a la iniciativa privada para asumir su protagonismo en la reducción (y regeneración) de las emisiones de GEI innovó, la semana pasada, lanzando el IPO del planeta: el TERR4, una iniciativa para alertar a la sociedad e incentivar a las empresas a adherirse al pacto y avanzar hacia la Agenda 2030.
Mucho se escribe sobre los riesgos y externalidades asociados al calentamiento global. Entidades como la OCDE y el Banco Mundial señalan aumentos entre el 40% y el 50% en las emisiones de GEI en los últimos 20 años. Sin embargo, poco se habla y reconoce de las oportunidades directa e indirectamente capturadas por la industria de telecomunicaciones.
Las inversiones que los principales proveedores de servicios han realizado en los últimos años hacia la transición energética de bajo carbono, con el uso de fuentes renovables, son un ejemplo concreto de contribución a la reducción de las emisiones directas.
La buena noticia es que el potencial de las oportunidades indirectas, capturadas a través de los servicios prestados por el sector, son prometedoramente aún más significativas en este ecosistema. Cuando se utilizan videoconferencias y plataformas colaborativas para el trabajo, o cuando las aplicaciones, las redes sociales y los medios digitales posibilitan la educación remota, una consulta médica virtual, se reducen las emisiones de GEI, ya que no hay quema de combustibles fósiles por automóviles o aviones utilizados para el desplazamiento. ¡La conectividad es "ESG – Ambiental, Social y Gobernanza – impulsada"!
La digitalización del campo es un buen ejemplo de oportunidad indirecta capturada, y con potencial aún no plenamente explorado en las redes 5G. El agronegocio, hoy conectado, ha reducido la cantidad de máquinas operativas, ha optimizado la cadena logística de distribución y se ha vuelto más eficiente en la lucha contra incendios y plagas. Tal uso más eficiente del suelo ha llevado al país a récords de producción agrícola, también a una menor emisión de GEI. Y aún no hemos hablado de la industria 4.0.
El sector tiene una larga jornada positiva oculta. Desde la privatización, Anatel ha contribuido a esta ecuación con la regulación y el estímulo al compartimiento de infraestructura (torres, última milla, redes de acceso y operadores virtuales, por ejemplo), lo que evita la duplicación de redes y, en consecuencia, mitiga la cadena de extracción de recursos naturales, industrialización y logística asociada.
Aún hay espacio para que el sector se coordine, no solo en la reducción de riesgos y externalidades, sino para un camino de oportunizar la regeneración y, conjuntamente con la sociedad, dar un respiro al calentamiento global. ¡Reinviertan en las acciones de TERR4!
Por Marcio Lino, publicado originalmente en Teletime News el 16/5/23




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