¡Energía que renueva!
- COLIN Consultoria

- 12 mar 2025
- 3 Min. de lectura

A lo largo de los años, he madurado la idea de que la energía es el vector de movimiento de las telecomunicaciones y las TIC, así como el agua desempeña ese papel en el metabolismo humano. Sin agua, el transporte de nutrientes, oxígeno y sales minerales no ocurre a nivel celular. Sin energía, el transporte de señalización, paquetes de datos e interfaces no existe en las redes de telecomunicaciones.
Debido a esta característica, la energía es un elemento indisociable del núcleo de las empresas prestadoras de servicios, fabricantes y de la agenda de la Unión Internacional de Telecomunicaciones – UIT, ganando espacio destacado en la estrategia y en las acciones dirigidas al medio ambiente. Un estudio del BCG Group indicó que el consumo de energía en telecomunicaciones es un componente de costo que llega a consumir el 40% del OpEx de las redes de telecomunicaciones, significativo en operaciones de cualquier tamaño. La búsqueda de una mayor eficiencia energética en las redes se muestra como un factor de productividad económica pudiendo, incluso, dirigir las inversiones en tecnología e I+D.
El sector también ha alcanzado su conciencia ambiental, además del sesgo económico indicado, promoviendo acciones de impacto positivo en eficiencia energética que alcanzan los cambios climáticos, dada la directa correlación entre el monto de energía consumida y la emisión de Gases de Efecto Invernadero – GEI que Según el GHG Protocol (entidad internacional normatizadora del tema), el consumo de energía eléctrica es fuente del 40% de las emisiones mundiales.
Compromisos de Net Zero, es decir, de reducir hasta la compensación residual las emisiones de GEI derivadas de los servicios prestados, combinado con inversiones en la transición energética hacia una matriz de bajo carbono, ya sea a través de la generación distribuida o propia, haciendo uso de fuentes renovables, se han vuelto presentes a lo largo de los últimos 5 años. Actualmente, el 30% de la energía eléctrica consumida en el planeta proviene de fuentes de energía renovables (hídrica, eólica, solar o biomasa) y, en este sentido, podemos aplaudir que Brasil alcanzó la expresiva marca del 87% de producción proveniente de fuentes renovables al final de 2022, según los datos del sitio Our World in Data. Tal marca es extremadamente positiva considerando que, en los últimos 50 años, el consumo per cápita de energía en el país creció más de 4 veces.
Para el sector, el esfuerzo de eficiencia de los próximos años debe derivar principalmente de la implantación de las redes 5G stand alone, que sigue a ritmo acelerado junto con el proceso de liberación de la banda de 3,5Ghz coordinado por la EAF en todo el país. Tal preocupación llevó a la UIT, al final de 2022, a lanzar la Recomendación ITU-T L.1390, específica sobre eficiencia energética en redes 5G. La recomendación sugiere el uso de inteligencia artificial para mitigar el impacto en el consumo a través de la asignación dinámica de los elementos y de la banda utilizada, incluyendo apagar parcial o totalmente elementos, junto con la gestión de tráfico off-peak entre las redes 3G, 4G y 5G de forma de elegir la más adecuada a la demanda instantánea.
Actualmente, todos los sectores de la economía son demandados a tomar acciones de regeneración para contener el calentamiento global, tal como compromisos Net Positive. Esto trae la posibilidad de que el sector sea el vector tecnológico de las transformaciones empresariales necesarias a escala global, congregando buenas oportunidades de negocios sostenibles. ¡Pero este es tema para otro artículo!
Por Marcio Lino, publicado originalmente en Teletime News el 22/10/23




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